Nicolás Brito Grandes

Soy un electricista curioso que nunca se queda con la duda

Manual para la Supervivencia del Homo sapiens

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Portada

El 11 de marzo del año 2013 empecé a escribir sobre varias ideas que las había trabajado mentalmente durante varios años, el 5 de Enero del 2014 a las 03:00 di por terminada dicha tarea, he completado 97 páginas de tamaño A4 con letra tamaño 12 a doble espacio.
Presento  la PORTADA, el Prólogo, el Epílogo y el Índice del trabajo:

Presentación de Supervivencia

Apreciada amiga, estimado amigo, reciba mí cordial saludo:

En esta obra pongo a su consideración una compilación y varias ideas mías, sobre diversos temas que parecerían no estar relacionados; inclusive dentro de un mismo subcapítulo le podrá parecer que algún párrafo esta fuera del tema, pero sólo cuando avance en la lectura notará que todo lo presentado es necesario y complementario para alcanzar una solución práctica para el asunto principal del libro: La supervivencia de los humanos.

Entre las cuestiones tratadas están: El origen de la Tierra. Cómo llegamos a ser personas. El origen común de todos los animales. Nuestra inminente extinción. La existencia de Dios y del Diablo. La vida y la muerte. La promesa cristiana de la segunda venida. La energía. El espíritu. El Alma y la mente. Las premoniciones. La inspiración. El método para evitar el karma. La verdad. El pensamiento. La propiedad. El tiempo y el espacio. El consumismo. El amor fraternal. El egoísmo y el altruismo. Los dirigentes políticos y religiosos. El capitalismo. ¿Quiénes somos?, ¿Para qué estamos aquí?.

Me siento afortunado por haber nacido y crecido en el campo, en el ingenio San Carlos, jurisdicción del cantón Marcelino Maridueña en la provincia del Guayas, donde residí hasta 1978, entonces a mí la familia nos llegó el turno de emigrar a Guayaquil, me dio tanta pena dejar el terruño que todos los fines de semana regresaba, hasta que me acostumbré a la ciudad y me transformé en otro montubio urbano más, muy orgulloso de mí linaje serrano.

Digo afortunado porque sólo viviendo en el campo aprecias el esplendor luminoso de la infinita cantidad de estrellas, pese a que muchas ya no existen; o ves parir a las chivas, y como pisa el pato a la pata y esta construye el nido con las plumas de su pecho donde nacen sus patitos; también comes el verdadero dulce orgánico de ciruela, de pechiche o de guayaba que recoges en el potrero, o comes pescado que atrapaste con tu arpón casero, o serás atacado por mosquiñañas cuando les quites su miel. No sigo con mis evocaciones porque este libro tiene otra finalidad.

De mamá aprendí que de nada vale rezarle a la Narcisita, al Hermano Gregorio o a San Jacinto si se ofende o si se desea el mal a las personas, y que siempre hay que ayudar a los demás así sean desconocidos.

De papá aprendí a no ser vago, a leer bastante, a respetar a todos los animales; era una persona práctica, solía decirme “todos los animales tienen derecho a vivir, sólo hay que matar a los necesarios para comer”.   

Siempre he sido un rebelde con causa, desde que empecé a razonar me he negado a creer en dogmas, y más aun cuando las verdades que se enseñaban como absolutas eran contradictorias entre si o con la con la conducta de quienes las predicaban.

De muchacho, por cuestionar el boato de ciertos sacerdotes católicos me gané más de una reprimenda, es que tanta pompa no la veía compatible con el mensaje del Maestro Jesús, pero nunca me retracté.

Sólo soy un electricista curioso que nunca me quedo con la duda.

En muchos libros y portales de la Web encontramos listas con nombres de animales en peligro de extinción, pero el Homo sapiens no ha sido incluido, lo que es inexplicable ya que desde hace varios años deberíamos estar en la lista roja.

Las personas nos clasificamos de la siguiente manera: Orden primate, Familia homínido, Género homo, Especie sapiens. Nos hemos clasificado como Homo sapiens que significa hombre sabio, y no estoy bromeando cuando doy la traducción. 

Una de las causas para que los humanos estemos en inminente peligro de extinguirnos es el sistema político-económico que rige en los países, el que sin importar la ideología política con que se etiqueten sus mandatarios tiene como denominador común al consumismo.

La manera de enfrentar esta causa que nos llevará a la extinción es sencilla, pero, paradójicamente, a la vez es muy compleja, porque la acumulación de dinero es una adicción que no se cura fácilmente, y es lo que motiva al consumismo.

Estamos dejando a nuestros descendientes un mundo peor del que recibimos, y recibimos un mundo absurdo, con varias guerras convencionales simultáneas, y siempre ante una inminente guerra nuclear, pero con la “gran noticia” que con la bomba de neutrones sólo se destruye la vida pero no los bienes materiales.

La Constitución de mí país, Ecuador, establece que nunca prescribe el peculado, pero sí el asesinato. Peculado es el robo o uso indebido del dinero o bienes del Estado. Prescripción es la extinción de un delito en el tiempo que señala la ley.

Lo reseñado en los dos párrafos anteriores demuestra que gran parte de los dirigentes políticos, tanto de los países desarrollados como de las naciones que por más de 200 años seguimos “en vías de desarrollo”, dan más importancia a las cosas y al dinero, que a la vida de las personas; por lo tanto, no esperemos que la mayoría de políticos enfrenten al consumismo.

Para tener más opciones que nos ayuden a evitar nuestra extinción son necesarias las acciones individuales de la mayor cantidad de personas, porque todos tenemos la capacidad para mejorar el mundo, por lo tanto, no esperemos que otros hagan nuestro deber, y aceptemos que no vendrá una “mano mágica” a resolver nuestros problemas.

Por centurias se controló la información, literalmente a sangre y fuego, porque la ignorancia siempre ha sido la mejor manera de dominar a la población, los libros eran un lujo que pocas personas se podían dar, hasta que el alemán Johannes Gutenberg inventó la imprenta de tipos móviles y, a partir de ese momento histórico, el costo de los libros bajó y las ideas fueron de más fácil difusión.

Todavía en algunos países se pretende controlar el acceso y la difusión de la información usando a las Funciones Judicial y Legislativa, pero esta práctica dictatorial tiende a desaparecer.

Somos afortunados de vivir en la época actual, porque está aceptado por la mayoría de las naciones como un Derecho Humano, la libertad para expresar las ideas propias y el acceso a las ideas de los demás; pero, debemos tener presente que este derecho, conocido como Libertad de Expresión, no es un regalo de los gobiernos sino una conquista que costó la vida de miles de personas, así que aprovechémoslo; la información está al alcance de quien desee empezar a ver, a sentir, y a conocer la verdad.

Eso sí, le advierto que al buscar la Verdad está entrando en un camino que no es fácil de recorrer porque requiere constancia y mente abierta, pero en el que encontrará satisfacción; al respecto el Maestro Jesús dice “quien busca no deje de buscar hasta que encuentre, y cuando encuentre se turbará, y cuando haya sido turbado se maravillará y reinará sobre la totalidad y hallará el reposo”.

Empecé a escribir este libro el 11 de marzo de 2013, ese día recordé un episodio de la política ecuatoriana, acaecido catorce años atrás, que me puso triste pero que me motivó, concluirlo me tomó casi 11meses, pero las ideas las he venido razonando desde mi niñez.

Es urgente que dejemos la palabrería y pasemos a las acciones concretas para evitar nuestra extinción; debemos demostrar con nuestra forma de vida que sí merecemos la clasificación de Homo sapiens.

Para creer primero debemos comprender, la fe ciega es fanatismo y todo fanático actúa alejado de la razón.

Espero que la lectura que ha iniciado sea de su agrado, es importante que razone lo que vaya leyendo antes de rechazarlo o de aceptarlo.

 

Epílogo

La mayoría de las personas cuando hablamos de religión o ciencia, estamos en una situación parecida a la de los amigos ciegos que opinaban sobre la forma del elefante basados en la parte de éste que cada uno palpaba, quien tocaba la trompa decía que es como una serpiente, quien tocaba la panza aseguraba que es una muralla, para quien tocaba una pata era similar a un árbol, y quien sólo tocaba sus enormes orejas decía que era parecido a la hoja de la planta de guineo.

Este ejemplo grafica la norma que por centurias usamos para opinar sobre religión o ciencia. Casi todas las personas tratamos de imponer a los demás la realidad del Universo que nuestra capacidad intelectual nos permite entender, sólo cuando nos atrevemos a palpar un área diferente de la ciencia o la religión, empezamos a conocer un poco más la realidad y a aceptar nuestra ignorancia.

Para hacer la crítica de un cuadro debemos verlo con la luz de la habitación encendida y no alumbrándolo con un candil, porque sólo así podremos verlo en todos sus matices y pequeños detalles.

La tecnología es una herramienta fundamental que nos ha permitido apreciar la vida de un modo más cercano a la realidad; ahora sabemos que muchos postulados religiosos no eran las fantasías de personas ignorantes. Cada día logramos tener mayor cantidad de conocimientos, y estos son la luz que nos permite entender el cuadro de la vida.  

Los humanos nos encontramos en el nivel tecnológico actual debido al aporte de pocas personas que dedicaron su vida a estudiar y a investigar lo desconocido pese al riesgo que esto implicaba.

Pero este conocimiento es deficiente para dar una explicación satisfactoria a todos los fenómenos de la naturaleza; y cuando nos encontramos ante acontecimientos que no entendemos, decimos que es un hecho sobrenatural o un milagro, ya que Dios puede hacer lo que quiera aseveramos; también solemos recurrir a negar lo sucedido; pero la explicación real e irrefutable es que por causa de nuestra ignorancia no podemos entender ciertos actos naturales.

Todo lo que ocurre en la vida es resultado de los Principios Universales o Leyes Divinas, nada ocurre por fuera de estos Principios.

Muchas veces me he preguntado, y entiendo que a muchas personas les ha pasado igual, ¿Para qué estamos en esta vida?

El cerebro del Homo sapiens ha tenido un crecimiento muy grande en los últimos dos millones de años, y en los últimos doscientos años hemos desarrollado tecnología insospechada por miles de años, desde que inventamos el transistor la tecnología se aceleró mucho más.

Cuando estudiaba la escuela, hace 40 años, los muchachos jugábamos con una tarjetas de cartón que tenían muchas perforaciones, los mayores nos decían que se las usaba en las computadoras del ingenio San Carlos, actualmente desde un aparato del tamaño de mi primer calculadora Casio fx-140, que funcionaba con dos pilas tipo AA, se puede hacer llamadas telefónicas, se puede revisar el correo electrónico, investigar en Internet y realizar múltiples operaciones matemáticas. Con mí calculadora sólo podía realizar las cuatro operaciones fundamentales, sacar la raíz cuadrada y el porcentaje. 

El crecimiento tecnológico no se ha detenido, por lo que el mundo que descubriremos en el futuro cercano es insospechado, sí existe, está allí, esperando que vivamos en él, sólo depende de las decisiones que tomemos ahora para que sea un paraíso o un infierno.

¿Qué es lo que hace un estudiante para aprobar las materias que tomó en un semestre determinado? Hay quienes se ponen a leer sobre diversos temas y al momento del examen no saben lo necesario para aprobarlo; pero, hay quienes estudian en cada semestre las materias que le corresponden, y se les hace sencillo ser promovidos al próximo nivel de estudios.

Esta debe ser la actitud de las personas para enfrentar la vida, siempre subir la escalera pero un peldaño a la vez. Aprendamos lo necesario para aprobar “el curso que tomamos” cuando llegamos al mundo, vivamos pensando que lo dejaremos sin advertencia alguna, por lo tanto no nos preocupemos de cómo será la otra vida sino que disfrutemos la vida actual, dejemos a cada vida su propio afán, y siempre tengamos presente que “la otra vida” la viviremos en nuestros hijos y demás descendientes.

En el nivel evolutivo que estamos ya llevamos unos 2 millones de años sin cambios en nuestras conductas, por lo que es urgente que subamos un peldaño más y mejoremos las prioridades que nos mueven desde que somos homínidos, debemos aceptar que el objeto de la vida nos es comer, tener una vivienda, vestirnos y reproducirnos, sino que estos son complementos necesarios, pero no son la finalidad de la vida.

El dinero es un invento humano para facilitar la satisfacción de estas necesidades materiales importantes, por esto es que muchas personas lo acumulan a costa de todo, pero esta actitud nos tiene al borde de la extinción.  

Con este libro propongo que acrecentemos nuestro nivel de pensamientos porque debemos ser responsables en el manejo de tantas herramientas que, para alcanzar el Buen Vivir, desarrollamos casi todos los días; si lo logramos tendremos muchas probabilidades a nuestro favor para sobrevivir como especie.

Pero si no logramos ponernos de acuerdo en las políticas necesarias para limitar el consumismo y garantizar la supervivencia de nuestra especie, hay otra alternativa que nos salvaría, esta es la de un férreo gobierno de facto con un caudillo que a la fuerza ejecute estas políticas, las que mediante el uso de nuestra libertad no logramos hacerlo.

Para no extinguirnos debemos elegir entre la libertad o la esclavitud.

 

Índice

Presentación

Capítulo 1. Todos somos hermanos

El origen de la Tierra

Apareció la vida

¿Para qué estamos aquí?

El Arca

La evolución

Las extinciones

El consumismo           

La propiedad

Capítulo 2.- No descendemos del mono

El origen del Homo sapiens

El Soplo Divino

¿Quiénes somos?

El tiempo y el espacio.

Capítulo 3.- ¿Dios existe?

La ley divina

No somos seres de luz

¿Qué, no es Dios?

No existe el azar

Los nuevos dioses

El espíritu

Dios y el conocimiento.            

¿Qué es Dios?

Los milagros.

Tecnología versus civilización

No somos substancia divina.

Los maestros de la ley

El Todo

Adorar a dios

La verdad

El Buen Vivir

La vida y la muerte

El tiempo y el espacio

Capítulo 4.- Y apareció el Diablo

El alma y la mente

El diablo

El buen juicio

¿Quién creó al diablo?

El diablo dentro de nosotros

Capítulo 5.- La Segunda Venida

La verdad a la fuerza

No bajará en un ovni

Ver para creer

¿Cómo orar?

Los ateos

Capítulo 6.- “El hombre es un animal político”

Empezamos a organizarnos      

Controlando a la masa

Dioses a la medida

Que animal es ese político

Capitalismo del siglo XXI

El camello y la aguja

Capítulo 7.- La religión que necesitamos

Caníbales modernos

¿Somos altruistas o egoístas?

¿Religión nueva?

Parecemos ratoncitos

Somos de barro

Cambiemos las metas

La verdadera religión

Epílogo

Índice.

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Written by Nicolás Brito Grandes

30 septiembre, 2013 a 20:55

Publicado en Libro Supervivencia

2 comentarios

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  1. Homo sapiens por que se encuentra en una sociedad donde es difícil publicar un libro , donde es caro comprar un libro , donde no puedes expresar libremente tus ideas sin ser considerado oposición .
    Pero el Homo sapiens esta en peligro en el momento que su percepción de la realidad es afectada por el marketing , pero principalmente por que el sistema educativo de calidad es de élite .
    Saludos hermano adelante con tus proyectos.

    Juan Brito

    4 octubre, 2013 at 02:55

    • La sociedad siempre ha sido así, lo que sucedía es que algunas sociedades contaban con mecenas que sin tener por qué, dejaban un legado y auspiciaban ciertas obras

      Nicolás Brito Grandes

      4 octubre, 2013 at 21:36


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